“QUE SE VAYA A TRABAJAR A UN CIRCO” La leyenda del intocable

Una noche de sábado del año 1995, mi querido y desaparecido amigo Euler Prieu y yo estabamos en el Club Italiano enfrente a Parque Rivadavia en el barrio de Caballito, viendo la final del mundo de billar a 3 bandas entre el belga Raymond Ceulemans (el mejor tresbandista de todos los tiempos) y el joven holandes Dick Jaspers. Era un salón donde habria unas 500 personas, en la 1° fila estaba sentado el periodista deportivo Horacio Garcia Blanco, quien años después moriría por culpa del corralito de De La Rua, por no poder sacar su dinero del banco para operarse. En un entretiempo del partido, yo me acerque a Garcia Blanco y le pregunte por una anécdota que había contado por televisión, él me dijo que era cierta y  me la recordó: “ Cierta vez, en la puerta del Luna Park, le estaban haciendo un reportaje y le preguntan, ¿Qué le dejo Locche al boxeo?, nada, respondió. Y justo por detrás de él , pasaba Locche que venia de entrenar, Locche lo escuchó,  lo esperó, lo increpó y le dijo “Gordo, ¿ por que dijistes que yo al boxeo no le deje nada . Porque,  vos al boxeo no le dejastes nada. Lo que vos haces sobre el ring no se lo podes enseñar a nadie. Esa habilidad que vos tenes, nació con vos y con vos morirá.
Nicolino Felipe Locche, hijo de inmigrantes italianos, nació en Tunuyan, Mendoza, el 2 de septiembre de 1939.
 Comenzó a boxear a los 9 años de edad en el Mocoroa Boxing Club, pupilo del gran Francisco “Paco” Bermudez, realizo 122 peleas como amateur con solo 5 derrotas. Debuta como profesional en la categoría liviano, en Mendoza, el 11 de diciembre de 1958   ganandole  por nocaut en el 2° round a Luis Garcia. Sus primeras 6 peleas las realiza en la pcia. de Mendoza. En su 7° pelea el 29 de julio de 1959 le gana por puntos a Juan   Ramirez y debuta en el estadio “Luna Park” y la ciudad de Bs. As. ya lo empieza a conocer El 6 de noviembre de 1959 en ”La Asociacion Mendocina de Boxeo” realiza  la 10° pelea de su carrera profesional y llega su 1° derrota ante Vicente Derado, “Paco” Bermudez, le aviso y le dijo : “ No vaya Nicolino a pelear.  Derado, es un boxeador veterano, tiene mucha experiencia, le puede ganar” pero Nicolino era un joven de 20 años y sin escuchar  fué y perdió.
 Vuelve  a pelear con Derado el 22 de enero de 1960 empatando en 10 rounds y termina venciendolo por puntos el 20 de enero de 1961 y el 16 de diciembre de 1961  y por knock out técnico el 2 de diciembre de 1967
 Bs. As. lo empezaba a  conocer, pero al principio lo negaba, Cirilo Gil y Luis Federico Thompson fueron grandes boxeadores estilistas antes que él, pero Nicolino Locche era otra cosa era un fenómeno, esquivaba los golpes a 50 cm. de los puños de sus enfurecidos rivales  y Bs. As. todavía estaba acostumbrado a grandes pegadores, solo basta recordar las palabras de Alfredo Prada aquel eterno rival del “Mono” Gatica : “ Decile a Locche que venga a ponerle la cara a Gatica o a mi”, solia decir.
Locche no era un boxeador, Locche era un artista.                                                                                                                                   
  Llega su 1° gran pelea, era el 4 de noviembre de 1961, en el “Luna Park” le gana el titulo argentino  liviano por puntos en 12° rounds a Jaime Giné.
 Ni Bs. As. ni el, lo sabían, pero estaba comenzando, la leyenda del boxeador intocable.   
A Locche también lo apodaban “Chaplin” porque Charles Chaplin filmó, en el año 1915 una película títulada “Luces de la ciudad” donde Chaplin protagoniza a un novato boxeador que por unos pocos dólares se sube a pelear a un ring side. Este boxeador esquiva todo los golpes que le tira su rival y cuando puede le aplica alguno, con la velocidad de las películas mudas de entonces, de ahí la comparación con Nicolino y hasta en una producción de la revista “El Gráfico” lo vistieron de Chaplin, con sus bigotitos, el bombín y el bastón. Inclusive el cineasta Rodolfo Bracelli realizo un cortometraje muy simpático comparándolos. Pero el apelativo que lo llevó a la fama, fue a raíz de un comentario del periodista Eduardo Maschwitz quien en el diario “La Nación” dice en el año 1961 con relación a su 2° pelea con Jaime Gine “El boxeador mendocino, pareció intocable”. En el año 1962 Piri Garcia, periodista de “El Grafico”, tituló una nota como “El intocable Nicolino Locche” y si “El Gráfico” lo decía, seria “El Intocable” para siempre. Nicolino no saltaba ni bailaba, simplemente esquivaba los golpes.                                  
Sobre el ring side, Locche era un artista, como sus peleas no eran sanguinarias, llevo a las mujeres al Luna Park, que iban a verlo esquivar los golpes de sus furibundos rivales. 
 A Jaime Giné le ganó por puntos en 10 rounds, la 1° vez que se enfrentaron en Mendoza, el 26 de febrero de 1960 y la 2° vez le ganó por puntos en 12 rounds en el Luna Park conquistando el titulo argentino liviano, el 4 de noviembre de 1961. 
 El 29 de junio de 1963 realiza la 2° gran pelea de su vida, le gana por puntos en 15 rounds en el estadio Luna Park, el título sudamericano liviano al brasilero Sebastiao Nascimento. 
 Buenos Aires ya lo amaba y llenaba el estadio cada vez que se presentaba a pelear, cuando estaba por empezar la pelea, las miradas se orientaban hacia el ángulo de la esquina de Corrientes y Madero, donde estaba el corredor de los vestuarios y ahi aparecia “el intocable”, metido en su bata blanca de seda con sus vivos celestes y con su toalla al cuello, delante suyo, Don “Paco” Bermudez, su maestro de la infancia hasta la gloria y una multitud lo ovacionaba. Nicolino iba hacia el ring side con su pasito dinámico y corto, cuando subía abría los brazos intentando abrazar a las 20000 personas que lo aclamaban antes de comenzar a ofrecer su incomparable arte.
 “Tito” Lectoure le fue trayendo rivales importantes, Locche antes de ganar el título del mundo peleó con 5 boxeadores que entre 1956 y 1967  fueron campeones del mundo y no perdió con ninguno, aquí comienza a realizar las mas grandes peleas de su vida. El 10 de agosto de 1963 le gana por puntos en 10 rounds al norteamericano Joe Brown, el 17 de julio de 1965 empata en 10 rounds con el panameño Ismael Laguna, el 10 de septiembre de 1966 vence por puntos en 10 rounds al italiano Sandro Lopopolo (medalla de plata en boxeo categoría liviano en las olimpiadas de Roma 1960), el 7 de abril de 1966, empata en 10 rounds con el portorriqueño Carlos Ortiz y el 19 de agosto de 1967 vence por puntos en 10 rounds al norteamericano Eddie Perkins.
Para esa época aparece en la vida de Locche un excelente boxeador argentino, que venia de ganar la medalla de bronce de boxeo en peso liviano en las olimpiadas de Roma 1960, Abel Laudonio.
 Abel pelea 3 veces con Nicolino, la  1° vez Locche le gana por puntos en 10 rounds el 8 de agosto de 1964, la 2° pierde el título argentino de peso liviano el 14 de noviembre de 1964 y la 3° le gana por puntos en 12 rounds el 10 de abril de 1965 estando en juego el titulo sudamericano, que Locche retiene.
 Y aquí llega la mas grande pelea de su vida. 
  Nicolino Locche era un fumador empedernido, imparable, aparte antes de salir a pelear,  fumaba un cigarrillo y era vago para entrenar, pero ese dia se entreno, viajo a Japon y antes de salir a pelear con el hawaiano Paul Fuji en el estadio Kuramae Sumo de Tokio, se quedo dormido en la camilla del vestuario, era la noche del 12 de diciembre de 1968, la pelea era a 15 rounds, en el 10° rounds Fuji no salió a pelear. Y Nicolino Locche se consagro Campeón del Mundo welter junior. La pelea no pudo verse en directo, porque en esa época no había satélite, la filmación la trajo “Cacho” Fontana en el  avión y pudo exhibirse 4 dias mas tarde.
Locche comenzo a pelear como liviano y termino como welter, defendió su titulo del mundo en  6 oportunidades: el 3 de abril de 1964 le gana por puntos al chileno Manuel Hernandez, el 3 de mayo de 1969 le gana por puntos al venezolano Carlos “Morocho” Hernandez, el 11 de 0ctubre de 1969 le gana por puntos al brasileño Joao Henrique, el 16 de mayo de de 1970, le gana por puntos al norteamericano Adolph Pruitt, el 3 de abril de 1971 le gana por puntos al español Domingo Barrera Corpas y el 11 de diciembre de 1971 le gana por puntos al gran colombiano Antonio Cervantes “Kid Pambele”, para terminar perdiendo el título del mundo el 10 de marzo de 1972 por puntos en Panamá ante Alfonso “Pipermint” Frazer. Trató de recuperar su corona, ante “Kid Pambele” 
El 17 de marzo de 1973 pero perdió por puntos.  
 Pero queridos lectores, falta comentarles la pelea que dio lugar a la frase que lleva  por título esta nota.
  Era la noche del sábado 13 de mayo de 1967 Nicolino Locche iba a pelear con un excelente boxeador norteamericano llamado Langston Morgan. Morgan no lo podía encontrar, Locche lo esquivaba y lo esquivaba. Al final de un round, Morgan estaba tan furioso, que le tiró una trompada de espalda y Locche que lo venia mirando de reojo se agacho y la esquivo, el Luna Park se venia a bajo.
Morgan llego a su rincón y le dijo a su segundo, anda a pelearlo vos. “Que se vaya a trabajar a un circo”.
 Se retiro el 7 de agosto de 1976 ganandole por puntos en 10 rounds a Ricardo Molina Ortiz en la ciudad de Bariloche. 
Nos dejo 117  peleas ganadas ( 14 por  knock outs), 4 derrotas, 14 empates y 1 pelea sin decisión. 
 Si Nicolino Locche se hubiera entrenado bien y hubiera pegado como le pego a Paul Fuji, quizás hubiera sido el mejor boxeador de la historia mundial.
 Seria muy injusto de mi parte sino le agradezco a mi querido amigo Nestor Colino, que me regalo, el programa que repartían en el estadio Luna Park la noche del sábado 11 de octubre de 1969 cuando Nicolino Locche defendió el titulo del mundo ante el brasileño Joao Henrique. Nestor se desprendió de esta reliquia que lo acompaño casi 50 años, para dársela a alguien como yo, que la va a cuidar y valorar  igual que él.
  Nicolino Locche nos abandono para siempre el 7 de septiembre del 2005,  falleció en Mendoza de un enfisema de pulmon. Tenia 66 años.

No habrá ninguno igual, no habrá ninguno.

OPERACION MASACRE

Era el mismo patio, la misma casa, y el mismo cielo, donde yo vivo hoy. Ahí estaba mi abuelo materno, don Florencio Pizzicaro, mirando el cielo acostado en una reposera de lona y madera que el mismo se había fabricado.
 Pero miraba el cielo en una forma muy especial, se notaba que buscaba algo que no podía encontrar.
 Un día me acerque y le pregunte
¿Que miras abuelo?  y me respondió: Vos Marcelito, siempre tenés que mirar el cielo, porque un día va a pasar un avión negro y en ese avión va a venir el general y el general va venir a salvarnos.
¿Que general va a venir abuelo?, Perón, me respondió. Con los años entendí la pasión de mi abuelo por ese viejo líder y todos los errores que Perón cometió. Luego de un intento fallido en junio de 1955, en septiembre de 1955 perón es derrocado y enviado a un exilio que duraría 18 años.
  La Revolución Libertadora puso de presidente al General Eduardo Lonardi, y de Vicepresidente al almirante Isaac Rojas.
  Perón y Lonardi se conocían bien, habían hecho juntos trabajos de inteligencia en Chile en la década del `30. Sospechado, Lonardi
de tolerancias con el peronismo, este dejó una frase que iba a quedar en la historia, “Ni vencedores ni vencidos” y a los 50 días fué reemplazado por el General Pedro Eugenio Aramburu. El nuevo presidente apeló a una política distinta a su predecesor, intervino las organizaciones sindicales, clausuró los periódicos adictos al peronismo, prohibió su marcha y todos sus símbolos, disolvió el partido político derrocado y destituyó al General Juan José Valle y a otros tantos oficiales peronistas.
 En su libro “La Argentina de Perón a Lanusse” Felix Luna dice: “Se fue el Gral Perón y dejó armado al país en poderosos sindicatos, pero nadie, que se golpeaba el pecho diciendo “ la vida por Perón “ la dió, las víctimas de los intentos de golpes eran transeúntes ocasionales”. Pero cuidado, esto no es totalmente cierto, hubo 18 militares y 13 civiles, que fueron fusilados y estas 31 personas si dieron la vida por Perón y lo sabían.
 Este levantamiento a favor de Peron, comenzó a planificarse en el barco / cárcel Washington que estaba anclado en el Rio de la Plata y que tenía como prisioneros  a 2 oficiales superiores de la nación, el Gral. Juan Jose Valle y el Gral. Raul Tanco (ambos peronistas), Valle envió a un subordinado con una carta para el Teniente Coronel Oscar Lorenzo Cogorno a la división 7° de La Plata, y le dijo al que la llevaría, “Si  lee la carta y se la devuelve, no esta con nosotros, en cambio si la lee y la guarda, podemos contar con Cogorno” Y Cogorno la leyó y la guardo.
 El plan era  interceptar  el sábado 9 de junio de 1956, la señal de la pelea que se iba a realizar en el Luna Park por el campeonato sudamericano de peso mediano entre ( un boxeador del barrio) Eduardo Lausse y el chileno Estanislao Loayza y dar lectura a la proclama revolucionaria.
 Pero el alzamiento había sido infiltrado por el gobierno que conocía todos sus movimientos. Podria haberlo abortado, pero prefirieron que emergiera para reprimirlo con fiereza. Y asi lo hicieron.
 Se conocía los fusilamientos de los militares porque provenían de una ley marcial  pero los  fusilamientos civiles fueron clandestinos y se ocultaron.  Muchos años después, el periodista peronista Rodolfo Walsh, escucho en un bar de la Plata esta historia y escribió un libro memorable al que llamó: “Operación Masacre”.
Era la noche del sábado 9 de junio de 1956, hacía casi un año que habian derrocado al gobierno del Gral. Perón, la televisión ya estaba en la Argentina, pero muy pocos hogares la tenían, la radio era todavía amo y señor de las comunicaciones y esa noche iban a pelear en el estadio Luna Park el zurdo Eduardo Lausse contra el chileno Estanislao Loaysa por el título sudamericano de peso mediano. La pelea se iba a escuchar en la mayoría de los hogares argentinos, estaba  todo planeado, el plan no podía fallar. Se iba a interrumpir la transmisión de la pelea, para leer una proclama revolucionaria
 Este era el momento elegido, en la Escuela Industrial de Avellaneda con un transmisor iban a intentar interferir la señal  de la pelea y  leer la proclama, que en unos de sus párrafos decía: “Las horas dolorosas que vive la república y el clamor angustioso del pueblo, sometido a la más cruda y despiadada tiranía, nos han decidido a tomar las armas para restablecer en nuestra Patria el imperio de la libertad y la justicia al amparo de la constitución y las leyes”. No hace falta aclarar que esta 31 personas involucradas, eran peronistas y soñaban con el regreso del viejo lider que hacia casi un año que estaba en el exilio.                                                                                                                                                                                                                                         Las guarniciones aliadas se iban a sublevar y los civiles involucrados darían apoyo externo.  Pero el ejercito los tenía infiltrados,  conocía todos sus movimientos, y los dejó actuar hasta donde quizo, además dictó una ley marcial donde se permitía fusilar a todos los militares involucrados, los fusilamientos de civiles eran clandestinos, por eso fueron ocultados mucho tiempo.
 La Regional Lanús de la policía de la provincia de Bs. As. detuvo a quienes intentaban  interferir la pelea, los llevaron a la comisaría y  previo interrogatorio mataron a 1 cada 20 minutos a saber: Teniente Coronel José Albino Yrigoyen, Capitán José Miguel Costales Dante Lugo, Clemente Ros, Norberto Ros y Osvaldo Albedro.
 La Regional San Martín de la policía de la pcia. de Bs. As. en una casa de la localidad de Florida detuvieron y luego fusilaron en los basurales de José León Suarez (donde hoy esta el Ceamse) a Carlos Lizaso, Nicolas Carranza, Francisco Garibotti, Vicente Rodriguez y Mario Brión.
 En la ciudad de La Plata, el 10 de junio cayó Raúl Videla y por consecuencia de sus heridas de bala, mueren Rolando Zanetta y Carlos Irigoyen. En los primeros minutos del 11 de junio en el regimiento 7 de infantería de La Plata fue fusiladoel teniente Coronel Oscar Lorenzo Cogorno.
 El 12 de junio al mediodía el subteniente de reserva Alberto Abadie fué retirado del hospital a donde había llegado herido y fué fusilado.
 En Campo de Mayo a las 3:40 del 11 de junio cayeron asesinados el Coronel Eduardo Cortines, el Coronel Ricardo Ibazeta , el Capitán Néstor Cano, el capitán Ely Caro, el teniente 1º Nestor Noriega y el Teniente 1º Néstor Videla .
 En la ESMA el 11 de junio fueron fusilados el Suboficial Ernesto Gareca, el Suboficial Miguel Paolini, el sargento Miguel Rodríguez
y el sargento Hugo Quiroga. 
 El cabecilla de la revolución el Teniente General Juan José Valle, estaba en la clandestinidad pero luego se entregó, para  evitar más  derramamiento de sangre.  Valle y el presidente Aramburu habian sido compañeros de promoción en el colegio militar, sus familias eran amigas, la mujer de Valle fue a la casa de Aramburu para pedir por su vida y salió una empleada domestica que le dijo:” El Presidente duerme” que es el título de un libro que escribió Daniel Brión (hijo de un fusilado).
 Junto a Valle estaba llorando el Padre Alberto Devoto, Valle le dijo: “No llore padre, si usted me enseñó que en la otra vida se está mejor, no me haga dudar ahora”.
 El político socialista Américo Ghioldi  le dijo a Aramburu, una frase que quedo en la historia: “Hacha general, se acabó la leche de la vaca de la clemencia”.
 Así fué que en la vieja Penitenciaria Nacional, en la Av. Las Heras y Coronel Díaz de la ciudad de Bs. As. a las 22:20 del 12 de junio de 1956 el Teniente General Juan José Valle fué fusilado. Por orden expresa del Gral. Pedro Eugenio Aramburu, sus restos descansan en el cementerio de Olivos
 Cuando Perón regresó al país el 17 de noviembre de  1972  y definitivamente el 20 de junio de 1973 mi abuelo que tanto lo esperaba ya había fallecido. El avión negro en que iba a volver Perón fue un mito. Perón murió en la Argentina,el 1º de julio de 1974.
 Hay un viejo refrán que dice; “Nadie puede evitar la consecuencia de sus actos” y el 1º de junio de 1970 un comando “Montonero” de la izquierda peronista, secuestro y mató al gral. Aramburu. El comando llevaba por nombre “Juan José Valle” una de las 31 personas que dió la vida por Perón en aquel  lejano levantamiento de 1956. Que pocos recuerdan.

LOS CARASUCIAS DE LIMA (1957)

Don Victorio Spinetto, aquel legendario centro half de Velez Sarfield de la década del '30 decía: “Denmen 11 jugadores que se quieran y armaré un equipo de futbol moralmente invencible”.
Orestes Omar Corbatta, fué el mejor wing derecho de historia del futbol argentino, yo no lo ví jugar, pero lo conocí. en la década del '80 en el ocaso de su vida. Lo conocí en un bar que estaba en el pasaje “Cuyo”, enfrente de la cancha del Racing Club de Avellaneda. Corbatta siempre estaba parado en el mostrador con su vaso de vino, y la gente que salía de la cancha, le preguntaba sobre el partido que habían visto y siempre anticipaban a la pregunta la frase:” Vos Orestes que sabes de futbol de verdad”, él vivía debajo de la cancha , en una pieza improvisada que otrora fuera una entrada al estadio.
 Un día,  Corbatta, entró al bar, miró a todos los presentes y dijo: “Saben lo que me pasó hoy ?. Me golpearon la puerta de la pieza, pregunté quien es? Y me respondieron, yo, el Cabezón, que Cabezón? Le dije, y me contestó: Sívori, Loco. Y que hicistes Orestes, salí y estuvimos un minuto abrazados llorando. Era como decía Spinetto estos pibes no se dejaron de querer nunca.
 El director técnico de la selección de entonces era Don Guillermo Stábile, jugador de “Huracan”, delantero y goleador con 8 tantos de la selección argentina del mundial de 1930 y que había salido campeón sudamericano como D.T. en 5 oportunidades anteriores 1941/45/46/ 47 y 55.  En esa época, las selecciones de futbol no acostumbraban ir a buscar jugadores al exterior, los equipos se armaban con jugadores locales y como las glorias de la década del '40 se estaban retirando  hubo que armar una nueva selección. El campeonato sudamericano (hoy copa América) que había nacido en 1916 tenía mucha relevancia en esa época porque entre 1938 y 1950 un hubo campeonatos mundiales debido a la 2º guerra mundial. Aparte hubo que resignar la presencia de algunos crack por diferentes motivos.
 Fin del año del 1956 Stabile convocó a 22 jugadores que irían a Lima y organizó 4 amistosos para enero de 1957, el 1º contra Italia en cancha de River donde ganamos, 1 a 0 con gol del “Beto” Conde (Velez Sarfield), el 2º contra Brasil 0 a 0 en cancha de Racing, el 3º contra Uruguay en el estadio “Centenario” de Montevideo donde ganamos 2 a 0 con 2 goles del gran Ernesto Grillo (Independiente) y el 4º también contra Uruguay en la ciudad de Paysandú donde ganamos por 2 a 1 con goles del wing izquierdo y goleador de “Ferro” Antonio Garabal.
Pero a Don Guillermo Stabile le fueron desarmando el equipo, Grillo y Ernesto Cuchiarone (Boca Juniors) fueron vendidos al Milan de Italia.  Garabal y Dante Lugo (Lanús) al Atlético Madrid, entonces Stabile optó por convocar a jóvenes jugadores que estaban triunfando en sus clubes.
 Estamos en febrero de 1957, y aquí aparece un partido de futbol que casi nadie recuerda, fué en el estadio de Huracán en Parque Patricios, el partido fué a puertas abiertas, sin entrada y sin publicidad. Solo 2000 personas lo vieron porque se enteraron de casualidad, iba a jugar la selección argentina, (que iba a participar del campeonato sudamericano de Lima) contra un combinado de la ciudad de Paraná, que venía de ganar un campeonato en una liga del interior. Al cabo de una hora de juego,  la selección argentina iba ganando 11 a 0. Stabile (que los quería ver jugar juntos) entró a la cancha y paró el partido. La base del equipo era: Rogelio Domínguez,  Pedro Dellacha y Federico Vairo, Juan Carlos Giménez, Nestor “Pipo” Rossi y Angel Schandlein, Orestes Omar Corbatta, Humberto “El Bocha” Maschio, Antonio Angelillo, Enrique Omar Sívori y Osvaldo Cruz.
 Era la 1º vez que estos 5 delanteros jugaban juntos, nadie lo sospechaba y menos que menos nadie lo sabía, pero ese día habían nacido  “Los Carasusias” uno de los más grandes equipos de futbol de la historia. 

YATASTO, EL CABALLO DEL PUEBLO

Un día estaba parado en un rincón del club que les conté en la dedicatoria y escuche conversar a dos hombres que tendrían la edad de mi abuelo, en un momento uno le realizó al otro una pregunta de muy difícil respuesta, a lo que el otro le respondió “es una carrera entre Yatasto y Botafogo”. Supuestamente definir el resultado de esa carrera era tan difícil como responder aquella complicada pregunta. Yatasto y Botafogo fueron los dos más grandes caballos de la historia, pero por una cuestión generacional nunca se enfrentaron.
 Estaba terminando el mes de febrero del año 1951, los catedráticos del turf, ya tenían el dato y lo estaban relojeando cuando entrenaba.
 El 4 de marzo en el clásico William Kemmis que se corría sobre el césped de San Isidro, iba a debutar un potrillo de 2 años nacido en el año 1948, en el haras “Las Ortigas” bautizado “Yatasto”, hijo de Selim Hassan y la yegua Yucca, nieto materno del gran Congreve, corría para el stud Atenas lo cuidaba Juan de la Cruz y lo montaba Juan Carlos Contreras.
 Yatasto era favorito, la carrera era de 1000 mts. y competía contra otros 14 caballos.
 Largo mal, pero salió a buscar a los de adelante y a todos los dejó atrás, cruzó el disco sacándole 3 cuerpos al 2º. Ganó las 11 carreras que corrió ese año incluyendo la cuádruple corona que significa ganar en un año, los grandes premios Nacional, Carlos Pellegrini,  Jockey Club y la Polla de Potrillos. Corona que ganaron otros caballos antes que él: Pipermint (1902), Old Man (1904),
Botafogo (1917), Rico (1922), Mineral (1931) y La Mission (1938). Era el año 1952 y Yatasto seguía invicto, la gente pensaba que era invencible, pero llegó el 30 de noviembre y en el ambiente del turf no se hablaba de otra cosa, Yatasto iba a participar del gran premio Carlos Pellegrini. Cuando se abrieron las puertas del hipódromo de San Isidro 100.000 personas ingresaron, Yatasto era el favorito, lo montaba Ireneo Leguisamo “El Pulpo”. Pero Branding desfiló, tomó la punta y nunca la soltó, lo montaba Hector Padula. Al llegar a la recta Yatasto se acercó pero no llegó y ahí lo pasa Sideral, dejándolo 3º, ese día San Isidro cayó en una enorme tristeza y dolor
Las crónicas de la época cuentan que mucha gente se iba llorando del hipódromo. Branding no corrió más.
En el año 1953 se fue a competir a Brasil con la monta de Leguisamo y perdió la 2º carrera de toda su campaña, llegando en 4º lugar.
  A Sideral lo enfrentó en la última carrera de su vida el 11 de octubre de 1953 y lo destrozó, marcando el record para los 3000 mts. en 3' 4'' 1/5- Corrió 24 carreras en toda su trayectoria ganó 22 y perdió solo 2.
Solo corrió algo más de 2 años y medio que le alcanzaron para meterse para siempre en el corazón del pueblo. Yatasto fue enviado al campo para reproducción y luego vendido en el año 1958 a  E.E.U.U. Un día “El Gordo” José María Muñoz fué a relatar un partido a E.E.U.U.  y en un campo vió un caballo y alguien le pasó el dato,
“¿ sabes quien es ese caballo ?”, “no” respondió, “el gran Yatasto”, emocionado comenzó a arengar por el micrófono para que alguien desde la Argentina lo venga a buscar y lo traiga a morir a su tierra, pero nadie lo escuchó. Yatasto murió, en California solo, lejos del pueblo que lo amó, tenía casi 30 años.
  Casualidad o no, las 2 carreras que perdió lo montaba Leguisamo, se hablaba de que el caballo estaba mal entrenado, de que estaba lesionado, de que Legui planteaba mal la carrera o de que el jockey estaba comprado y lo hacia perder. Vaya uno a saber a,  a 65 años, cual es la verdad de esta historia. Todos sabemos que el caballo es un animal  muy cariñoso y muy inteligente, Contreras ganaba con la fusta abajo del brazo, rara vez le pegaba, y yo leí alguna vez que el caballo no tenía feeling con Legui, que lo iba a buscar muy temprano al stud y lo hacia trabajar duro y eso a Yatasto no le gustaba.             
 En la corrección del año 1959 de su preciosa “Milonga que peina canas” Alberto Gomez dice: ….” Y cuando llegue la hora / de dar el último abrazo / me iré pensando en Yatasto / para morirme feliz.

LA GUERRA AL MALON

Esta historia nació en base a uno de los libros de Carlos Bracco, que se llama “Fortines del desierto” de Juan Mario Raone e iba a salir en La Publicitaria de septiembre, pero debido a un problema de salud que tuve y que ya está superado, la nota esta saliendo en la revista de octubre.
Si uno observa un mapa de la República Agentina de mitad del siglo XIX, va a ver que aproximadamente al sur del Río Colorado
hay una leyenda que dice “Tierra Aborigen Desconocida” y era verdad, nadie la conocía, solo el aborigen. Salvo algunas excepciones, el que entraba moría o era cautivo. No había nada, solo desierto y tolderías. Si uno piensa en las campañas en el desierto contra estos pueblos, la mayoría piensa en la campaña del Gral. Roca, tal vez porque fué la última y por ahí, la más sanguinaria. Pero no fue la única, hubo campañas que buscaban la paz, donde se firmaron tratados que luego se rompieron de uno u otro lado, campañas que trataron de marginar al aborigen en un rincón del mapa o como hizo el Dr. Adolfo Alsina, que los quiso frenar con una zanja, que iba a tener en un principio 600 km. de largo.
 Esta historia suele ser muy larga y aburrida, con muchos nombres, muchas fechas y muchos lugares que ya no existen más o que han cambiado de denominación y son muy difíciles de situar en el mapa. Yo voy a tratar, en varias entregas de contarles, la parte oculta y casi desconocida, para que esta historia les parezca amena y atrapante.
 A partir del 25 de mayo de 1810 los 1º gobiernos patrios, empezaron a poner el ojo en la inmensa “Patagonia” que podía quedar en cualquier momento en manos de “Chile”. Pero esta zona, el sur de Bs. As. y parte de “La Pampa” estaba habitada por antiguos pueblos aborígenes que ocupaban el lugar, mucho antes que lleguen los conquistadores españoles.
 Los aborígenes, vinieron varias veces a parlamentar a Bs. As. , una fué en el año 1806, cuando se ofrecieron para pelear contra los “colorados”, (así denominaban ellos a los ingleses), les dieron aguardiente y yerba y no los atendieron y otra fué en el año 1811 cuando vinieron a reconocer al gobierno de 1810, ahí los recibió el Pte. interino de la junta Don Feliciano Chiclana.
 Debido a las continuas quejas que los terratenientes y estancieros, le transmitían al gobierno, por el accionar de los indios. La primera persona que decide involucrarse en el asunto, es el Gral. Martín Rodríguez, gobernador de la pcia. de Bs. As. entre 1820 y 1824. Pero Martín Rodríguez, tenía pensado hacer un pacto con los indígenas y así fué que el 7 de marzo de 1820, firma con varios caciques de la frontera sur el famoso “Tratado de Miraflores”, en la estancia del mismo nombre, que estaba ubicada en el partido de “Maipú” y que pertenecía a un viejo conocido nuestro: “Don Francisco Hermógenes Ramos Mejía”, que luego él y sus herederos serían los dueños de estas tierras que hoy llevan su apellido.
 Se tomaría como línea divisoria el río Salado, nadie podría invadir hacia el otro lado, los indígenas deberian devolver el ganado robado, se les daría trabajo en la estancia a quien lo deseara y se los dejaría vivir en paz.
 En la estancia “Miraflores” no solo se les dió trabajo, sino que también se les dejó armar sus tolderías. Creemos, aquì a la distancia en la buenas intenciones de Don Francisco, pero también vemos que el hombre se armó de una buena cantidad de mano de obra muy barata y a Don Francisco los indios, lo habían apodado “El Padre de la Tierra”.
 Pero la paz, durò muy poco y el pacto se rompiò cuando el 28 de noviembre de 1820, se produjo un malòn sobre la ciudad de “Lobos” donde murieron 100 personas. El 3 de diciembre los indios destruyeron la ciudad de “Salto” y se llevaron cautivos a 250 niños y mujeres, el fuerte de “Salto” fuè invadido y sus 30 soldados asesinados. Al tiempo se supo que estos malones estaban comandados por el ex Director Supremo de Chile Josè Miguel Carrera, quien actuò junto a 2000 indìgenas, 500 desertores, bandoleros, prófugos de la justicia y realistas españoles, que Carrera liberó de la prisión de “Las Bruscas”. Con toda esta caterva, Carrera, se fué  hacia Chile a tratar de negociar el botín obtenido. Hasta acá podemos hacer algunas observaciones interesantes,       
 La 1º es que no todos pensaban que la solución era masacrar al indio, la 2º es que había malones que no siempre estaban organizados por los indios y la 3º es que en las tolderias se escondian un montón de delincuentes que a los indios les servian para sus propósitos. Como puede verse en la película “Juan Moreira” dirigida por Leonardo Favio en el año 1973. Cuando Juan Moreira mata al Teniente Alcalde y se hace prófugo de la justicia, los indios le ofrecen hospedaje y le dicen: “Moreira, vengase pa’ las tolderías, que aquí nunca habrá de faltarle, un trapo pa’ cobijarse, ni un trago con que mamarse para olvidar las tristezas”.
Después de roto el “Pacto de Miraflores”. En Bs. As. Martín Rodríguez enfurecido, se fué a escarmentarlos y el 15 de diciembre de 1820  salió con 2 columnas de 1600 hombres hacia el desierto.
 La situación era confusa, los aborígenes que no habían participado, ni tenían idéa, del malón del chileno Carreras y habían firmado el pacto, pensaban que este estaba vigente y él que el que lo estaba rompiendo era Martín Rodríguez al cruzar el “Salado”. Entonces después de un ataque del ejército a unas tribus que estaban junto al arroyo “Chapaleufú”, los indios simularon querer parlamentar y mataron a todos los oficiales.
 En represalia por la matanza de sus oficiales, Martín Rodríguez, se fué a la estancia “Miraflores”, encarceló a Don Francisco Ramos Mejía y en un terrible ataque injustificado, mató a 80 peones aborígenes mansos, que ya se habían entregado. Esto provocó 2 cosas transcendentales para el momento, una fué, que todas las tribus se levantaran nuevamente en contra del ejército y la otra que el capataz de la estancia, José Luis Molina, se fuera a las tolderías y en venganza por el asesinato de los peones y el encierro de su patrón, el 4 de abril de 1821 junto a 1500 indios de lanza organizara  un malón sobre la naciente ciudad de “Dolores”, llevándose 150.000 cabezas de ganado y dejándola desierta hasta el año 1827. Y acá tenemos otro malón organizado por un criollo.
 Todo volvia a fojas cero y la guerra estaba declarada nuevamente.
 Martín Rodríguez volvió a Bs. As. Y envió al Coronel Pedro Andrés García a “Sierra de La Ventana” para que intente firmar un nuevo tratado de paz con los indios, cosa que no logró. A Rodríguez , la presión de los estancieros y los malones lo estaban convenciendo de que la única manera de lograr la paz con  los indios era luchando y así fué que realizó su 2º y mejor organizada campaña contra ellos y el 6 de marzo de 1823, partió  con 2500 hombres y 7 piezas de artillería, hacia la “Sierras del Volcán” en “Balcarce” y hacia la “Laguna Blanca Grande” en “Olavarria”.
 García transmitió a Bs. As. que las distancias eran muy largas, que se tardaba mucho en llegar a los destinos y recomendó que había que construir fuertes en medio de la nada. Así fué que en el año 1823, se construyó el 1º fortín llamado “Independencia” en la ciudad de “Tandil”.
 Los Indios eran muchos, estaban bien preparados, tenían gran cantidad de caballos, eran excelentes jinetes a pelo, no usaban montura y conocían el terreno mejor que los soldados. La situación era complicada.
 En octubre de 1823, una coalición de 5000 Ranqueles, Pampas y Tehuelches, atacaron en simultaneo el sur de Sta. Fé, Luján, Tandil y Chascomús.
 Martín Rodríguez, no podía con los indios y le pidió ayuda a Lucio Mansilla, gobernador de la pcia. de Entre Rios, quien le envió por 2 años el escuadrón de Husares de la muerte.
 En marzo de 1824 Martín Rodríguez organizó su 3º campaña al desierto, pero lo único que logró, fue establecer la frontera en el Río Negro y se retiró de la lucha como también se retiró de  la gobernación de Bs. As. dejando su lugar  al Gral. Juan Gregorio de  Las Heras quien ocupará el cargo  hasta 1826. Bajo este gobierno se firmaron algunos pactos de paz que no duraron mucho, como el “Tratado de la laguna de los guanacos” en La Pampa el 20 de diciembre de 1825.
 La política nacional estaba cambiando y en el año 1826 se nombró Presidente de las Pcias. Unidas del Río de La Plata a un unitario, anti sanmartiniano llamado Bernardino Rivadavia. Pero Rivadavia era solo presidente en Bs. As., el país se estaba consolidando, las provincias del sur no estaban fundadas todavía, porque la zona estaba ocupada por los aborígenes, que habían nacido ahí y otros que habían emigrados de Chile como los “Mapuches”.
 Para entender como pensaba Rivadavia sobre los aborígenes, vamos a citar algunos de sus dichos:” La experiencia de todo lo hecho nos enseña el modo de manejarse con estos hombres, ella nos guía al convencimiento de que la guerra se presenta como único remedio bajo el principio de desechar toda idea de urbanidad y considerarlos como enemigos, que es preciso destruir y exterminar.”
 Rivadavia eligió, para luchar contra el aborigen a un militar sanguinario que casi nadie conoce en profundidad, solo se conoce su nombre por el pueblo o  por las calles que lo recuerdan: Federico Rauch. “El Carnicero”       
En el año 1826 Bernardino Rivadavia, eligió para luchar contra los aborígenes a un militar prusiano, sanguinario, que se llamaba Federico Rauch, que tenía el grado de coronel y que se había incorporado al ejército en el año 1819 cuando solo contaba con 28 años de edad.
 El coronel Federico Rauch fue asignado para mantener, la frontera sur del país con los aborígenes, la idea era que si al indio no se lo podía vencer, tampoco se lo debía dejar avanzar, ellos estaban al tanto de la política nacional, sabían de la guerra con el Brasil que duró entre 1825 y 1828 y también sabían que el ejército estaba desatento de la frontera sur con los indios y también de la frontera con “Chile”. Entonces lanzaron 3 malones procedentes de Chile el 1º a principio de 1826 de 400 hombres de lanza sobre “Salto” llevándose todo el ganado de la ciudad, otro a mitad del mismo año, arrasando Dolores, Chascomús y Monsalvo y el último en septiembre sobre la “Cerrillada de los huesos” en “Tandil”, en estos malones participaron muchos “Realistas” que estaban presos en la prisión de “Las Bruscas”.
 “Las Bruscas” era una prisión que se encontraba en la ciudad de “Dolores” que se había construido en 1817 para albergar a prisioneros “Realistas”, los indígenas sabian que ahí estaban presos muchos hombres  de alta preparación militar que les podían ser muy provechosos para sus luchas, entonces los aborígenes cada tanto iban a la prisión y liberaban a los españoles y se los llevaban a luchar con ellos.
 Estos 3 malones como otros tantos estaban organizados por los hermanos “Pincheira”. Los “Pincheira” eran 4 hermanos chilenos que fueron líderes de las montoneras de ese país y que pelearon a favor de los “Realistas”. Cuando Chile logró su independencia, y los españoles fueron expulsados de America los “Pincheira” se hicieron asaltantes y cuatreros y cuando vieron que “Argentina” tenía serios problemas con los aborígenes se dedicaron a organizar malones sobre nuestras ciudades que partían desde “Chile” y que les dejaban grandes dividendos cuando vendían el ganado robado.
 Rauch se instaló en el desierto y trazó la frontera entre Melincué, 25 de mayo, Tapalqué y el Cabo Corrientes y él se ubicó físicamente en el “Fuerte Federación” que estaba en “Junín”. Realizó 3 campañas entre octubre de 1826 y enero de 1827, en los 3 casos el éxito fue total. Rauch masacró a los indígenas y rescató cautivas y ganado robado. Su principal enemigo era un cacique Ranquel que se llamaba Nicasio Maciel, pero era conocido como “Arbolito” porque era alto, flaco y con rulos y de lejos parecía un árbol.
 Por su extrema dureza y por su efectividad, este militar sanguinario, fue admirado por los estancieros y pobladores que sufrían el daño que los malones les causaban, y en febrero de 1827 se hizo acreedor del sable de honor que le entregó el gobierno
  Obsecuente con su jefe unitario Rivadavia, Rauch volvió por poco tiempo a Bs. As. Para apoyar la revolución de diciembre de 1828 cuando el gral. Lavalle derroca al gobernador Manuel Dorrego a quien luego fusilaría.
 Rauch vuelve al desierto y a la lucha, pero para comprender a Federico Rauch les voy a recordar un párrafo de una carta que le envió a Bernardino Rivadavia: “Hoy 18 de enero de 1828 degollamos a 27 Ranqueles, nos ahorramos 27 balas”.
 Los sabios dicen que: “ Nadie puede evitar la consecuencia de sus actos”. Y el 28 de marzo de 1829 en el “Combate de Las Vizcacheras” Arbolito lanceó a Rauch y luego lo decapitó, su cabeza fue arrojada en la puerta de la casa de la madre del coronel federal Prudencio Arnold (a quien Rauch había jurado matar) y luego fué llevada a Bs. As. y arrojada en una calle céntrica como un desafío. La ciudad donde se produjo este último combate lleva el nombre de “Rauch” que esta a 277 km. de Bs. As., pero en la “Plaza Mitre” en el centro de la ciudad hay una hermosa estatua que recuerda a “Arbolito” aquel legendario cacique Ranquel.
 La situación seguía siendo complicada, ya habían pasado casi 20 años de aquel 25 de mayo de 1810, cuando los criollos se hicieron cargo del gobierno y la situación con los aborígenes del sur, no había cambiado mucho. La Patagonia seguía ocupada, la frontera avanzaba lentamente, la frontera con “Chile” no existía, nadie la controlaba, los malones seguían arrasando las poblaciones llevándose mujeres cautivas y robando todo el ganado a su paso. Muchos malones partían de “Chile” y no estaban organizados por aborígenes. Como el caso de los hnos. Pincheira o el que organizó el capataz de la estancia “Miraflores” que yo les conté en la 2º parte de estas notas.
 Las filas del malón estaban integradas por: Realistas, Unitarios (perseguidos por las fuerzas Federales), bandidos rurales, prófugos de la justicia, cuatreros y por supuesto los aborígenes tristemente salvajes.
 Pero esta guerra recién empezaba, y en el año 1833, aparece en escena para luchar en el desierto contra el malón, uno de los personajes más controvertidos de la historia nacional hasta nuestros días, un hombre que fuera 2 veces gobernador de la pcia. de Bs. As. 1829 / 1832 y 1835 / 1852. El caudillo Federal Don Juan Manuel de Rosas.   
 Rosas estaba en Bs.As. gobernando por 2º vez la provincia, (1835-1852) y en el desierto tenía a un fiel cacique chileno llamado Juan Calfucurá (Piedra azul)  que era nieto del Cacique Huantecurá que ayudó, al Gral. San Martín a cruzar Los Andes en el año 1817 y que era abuelo de Ceferino Namuncurá, el sacerdote saleciano que fue beatificado el 11 de noviembre del 2007. Y que con suma admiración y respeto llamaba al caudillo federal que gobernaba Bs. As. Don Juan Manuel.  No se tiene idea de la fecha en que nació el cacique, pero se calcula que cuando llegó a la Argentina, tenía alrededor de 60 años.
 Calfucurá, mandó a su hijo en el año 1836 a  firmar con Rosas, un pacto de paz en la estancia que tenía este en “Virrey del Pino” ahí el cacique le devolvió a todos los cautivos/as que tenían los Boroganos del cacique Martín Rondeau y que él recuperó en la histórica “Masacre de Masallé” que yo les conté en la 4º parte de estas notas. El tratado consistia en que como Calfúcura  tenía como aliados a la mayoría de todos los caciques secundarios que habían quedado en el desierto, debía impedir los malones y si algún pequeño grupo menor de aborigenes (que no respondia a su mando), organizaba algún ataque, Calfucurá avisaba y las partidas militares los contrarrestaban enseguida. Se debía considerar argentino, como todos los suyos, debía jurar obediencia a la bandera azul y blanca, usaría la divisa punzó y tendría el grado de coronel del ejército.
 A cambio Rosas, les enviaba anualmente a sus toldos de “Las Salinas Grandes” : 1500 yeguas, 500 vacas,  mercadería, bebidas, ropa, yerba, azúcar y tabaco pero lo más importante que les enviaba eran médicos, que los vacunaban contra algunas  enfermedades. A veces Rosas en persona los iba a visitar a ver si necesitaban algo. Vamos a recordar lo que Pincén, aquel cacique Pampa comentaría años más tarde : “Juan Manuel era muy bueno, pero era medio loco, nos regalaba  potrancas, pero después nos mandaba un gringo que nos tajeaba el brazo y que según él era un gualicho grande contra la viruela y algo de verdad debió haber porque no hubo más viruela por entonces”.
 Painé, que era el cacique de los Ranqueles era compadre de Rosas, le había dado a su hijo Mariano para que Rosas lo apadrine y lo eduque en sus estancias. Con este comentario, les quiero demostrar de la excelente relación que tenía Rosas con los aborígenes
 Entre 1835 y 1852 una cierta paz reinó en el desierto, pero Calfúcura siempre tuvo excusas para seguir incursionando con algún pequeño malón de vez en cuando y atribuírselos a la desobediencia de sus tribus.
 Pero llegó el 3 de febrero de 1852 y el Gral. Justo José de Urquiza apoyado por el ejército brasilero, venció a Rosas en la “Batalla de Caseros”, quien tuvo que exiliarse en Inglaterra, donde murió el 14 de marzo de 1877.  A partir de Caseros el país cambió, se volvió a abrir  el camino de los chilenos que Rosas tenía fortificado y la lucha contra los aborígenes volvía a fojas cero.
  Calfucurá intentó negociar con Urquiza, pero el caudillo entrerriano no quizo y menos que menos, por su condición de chileno.
 El terrible cacique Juán Calfúcura volvía a la barbarie y al azote de los malones, y a los pocos días de Caseros con 5000 guerreros atacó Bahía Blanca donde se llevó 65000 cabezas de ganado. El 13 de febrero de 1855 arrasó la ciudad de azul.
 Calfucurá era imparable. Venció a Mitre en la “Batalla de Sierra Chica” en Olavarría. Humilló al Gral. Manuel Hornos en la “Sierra de San Jacinto” cerca de Tapalqué. En septiembre de 1855 derrotó y mató al Comandante Nicanor Otamendi, en la estancia San Antonio de Iraola.
  En el año 1856 su ejército era estimado en más de 6000 guerreros. Ciudad que Calfúcura atacaba era ciudad arrasada, parecía invencible, Cabo Corrientes, Tandil, Junín, Melincué, Alvear, Tres Arroyos, Bragado, Salto, Rojas, Tapalque no dejaba ciudad en pie. Pero un día del año 1859 ocurrió algo increible e inesperado. Calfucurá avanza sobre el pueblo de 25 de Mayo, ya lo había hecho en el año 1856, dejando un pueblo saqueado y destruido, los habitantes nunca olvidaron ese ataque y sabían lo que les esperaba ahora. Conducen a mujeres y a niños a lugares seguros y se aprestan a defender el pueblo como puedan. De pronto sobre las calles de tierra de 25 de Mayo aparece un jinete sobre un caballo blanco que cabalga de frente hacia el malón, es el Padre Francisco Bibolini, un italiano que es el párroco del pueblo. La gente lo mira y se persigna, convencida que será la última vez que verán con vida al amado sacerdote, al frente del malón venía Juan Calfúcurá, que al ver al religioso, alza su mano y manda hacer alto. Bibolini imparte bendiciones sobre los aborígenes,  le habla al cacique y este parece dudar, la fiereza de su rostro desaparece y sus instintos comienzan a apaciguarse.
 Calfucurá ordena a sus huestes acampar en las afueras y entra al pueblo pacíficamente a parlamentar. Ambos van cabalgando por las polvorientas calles de 25 de mayo, hasta llegar a la iglesia donde el cacique escucha con atención al clérigo, quien aduce que se retirará a la mañana sin atacar, el padre le ofrece algunos regalos y lo invita a visitar su iglesia y el milagro sucede Calfucurá se vá. Lo mismo ocurrió en el malón de 1861, donde el padre Francisco lo paró nuevamente.
 El heroico sacerdote italiano Francisco Bibolini falleció en el año 1907 y hoy yace enterrado en la iglesia principal de la ciudad de 25 de mayo, por él salvada en 1859 y 1861 y en el frente de ella hay un monumento del legendario sacerdote.
 Los soldados en ese entonces usaban un viejo fusil que venía de la época de las guerras de la independencia y que, después de disparar, se debía volver a cargar con pólvora, rompiendo con los dientes un envoltorio de papel que la contenía, es por eso que para formar parte del ejercito, los soldados no podían tener problemas dentales.
 Durante el gobierno de Sarmiento (1868  1874) aparece el peor enemigo que pudo tener el aborigen durante todo el siglo XIX el fusil norteamericano “Remington” de retrocarga.
El 31 de mayo de 1852 se intentó firmar entre las pcias. del interior y Bs. As. el “Acuerdo de San Nicolas”, la idea era crear una constitución y empezar a armar un país diferente. Pero Bs. As., disconforme con algunos artículos, rechazó el acuerdo y comenzaron en el país una serie de terribles luchas internas, entre Bs. As. manejada por B. Mitre y la “Confederación” de pcias. del interior manejadas por  J.J. Urquiza y otros caudillos provinciales. Entre las batallas principales se destacan “Cepeda” el 23 de octubre de 1859 y “Pavón” el 17 de octubre de 1861. Esto sumado a la invasión brasilera en el “Río de La Plata” en el año 1864, hizo que el gobierno desatienda la lucha contra los malones y se desprotejan los pueblos.
 La situación estaba complicada, el poder de “Calfucurá” hizo retroceder la frontera al año 1832, “El paso de los chilenos” por donde se pasaba el ganado robado a Chile y que Rosas tenía cerrado y fortíficado, se volvió a abrir después de “La batalla de Caseros” en 1852 y se cerró nuevamente durante el gobierno de Bartolomé Mitre (1862/1868).
 Aparte pasaba algo importante de mencionar, los vencedores de Caseros: Urquiza y Sarmiento, acérrimos enemigos de Rosas, no querían reconocer que el caudillo federal tuvo razón en su forma de actuar con los indígenas, que su paso por el desierto fué exitoso y que durante un largo período se terminò con la barbarie de los malones, odiaban tanto a Rosas, que no querian imitarlo pero al final, lo tuvieron que hacer. Asì que tanto Bs. As. como la “Confederaciòn” querian ganarse a “Calfucurà” a fuerza de obsequios de cualquier tipo, para que dirigiera los malones exclusivamente contra sus adversarios.
 Pero el poderoso “Piedra Azul” les guiñaba el ojo a todos, aceptaba todo de todos, pero poco cumplìa, con el “Camino de los Chilenos” abierto, su negocio era el malòn, los grandes arreos de ganado robado y su venta en “Chile”, donde muchos militares que enviaba el gobierno argentino para parar a los aborígenes participaban de estas negociaciones para su propio beneficio.
 Luego pensaron comprar al cacique “Pampa” Juan Catriel (El Viejo), pero Catriel carecìa de estructura para oponerse a “Calfucurà”, aparte al tiempo muriò y lo reemplazò su hijo Cipriano Catriel (El joven). Las prestaciones prometidas, no se cumplian y los aborígenes todos unidos volvieron al malòn. En el año 1871 los malones superaron los 29, en el año 1872 llegaron a 35. Cipriano Catriel era muy valiente, pero era traidor y los indios lo sabian, aparte lo odiaban porque tenìa costumbres criollas, se habìa hecho una casa de ladrillo y dormìa en sabanas de hilo. Solian decir de èl, que era un intermediario para vender a los comerciantes criollos el ganado robado por su tribu, siempre en complicicidad con los comandantes de la frontera. Varias veces movilizò a los indios para luchar contra sus hermanos y el que se negaba lo fusilaba. Un dìa en combinaciòn con el coronel Francisco D’Elia hizo enviar presos a la isla de Martìn Garcìa a sus lugartenientes: Manuel Grande y Chipitruz y destinò a la tribu “Pampa” al ejercito de lìnea y los hizo luchar a favor de Bartolomè Mitre en la batalla de “Pavòn”. Para vengar estas graves afrentas el 8 de marzo de 1872 “Calfucurà” en persona, cruzò la frontera, con màs de 3500 indios de lanza para enfrentarse con algunos indios de Catriel y con las tropas del Gral. Ignacio Rivas.  Juan Calfucurà fuè derrotado en “La Batalla de San Carlos” en lo que hoy es la ciudad de “Bolivar” el cacique tenìa màs de 100 años, después del pesar que le causò la derrota, el 4 de junio de 1873 falleciò en su toldo de “Las Salinas Grandes” su tumba fuè profanada, años después  por las tropas del gral. Levalle y hoy sus restos descansan en el Museo de Ciencias Naturales de la ciudad de La Plata. El legendario cacique fuè remplazado por su hijo “Namuncurà” (Garròn de piedra).
 El verdadero heroe de “San Carlos” fuè Cipriano Catriel, las crònicas de la època dicen que nunca se viò pelear a una persona asì, peleò como un demonio, con el ardor de quien sabe intimamente que està traicionando a los suyos. En el año 1874 sus hermanos Juan Josè y Marcelino Catriel lo mataron por traidor.
  Aquí aparece en escena el “Ministro de Guerra y Marina” del Presidente Nicolas Avellaneda (1874-1880).  Adolfo Alsina. Quien manda al comandante Levalle que tenía asiento en azul, a negociar la paz con Namuncurá. En un parlamento este le exige: 200 millones de pesos, el estricto cumplimiento de las prestaciones y la libertad de los caudillos presos en la isla de “Martín García”.
 Alsina le ordena a Levalle demorar el entendimiento, pero Namuncurá no espera. Y en el año 1875 el cacique organiza la “Invasión Grande” y sale de su campamento de “Las Salinas ” con 3000 indios de lanza, lo secundan Juan José Catriel y Manuel Pincén (el terror de los fortines). Luego de varias batallas que van de noviembre de 1875 a marzo de 1876, los indios terminan derrotados. El fusil Remington hace estragos entre los aborígenes.
 Adolfo Alsina, no era un militar sanguinario, era un político. Y tuvo una idea, para parar los malones, que los genocidas de la época no compartían. Era construir una zanja, que quedará para la historia Argentina, como “La Zanja de Alsina”.     
Adolfo Alsina, Ministro de Guerra y Marina del Presidente Nicolas Avellaneda (1874 / 1880), tuvo la idea de hacer una frontera con el aborigen en forma de zanja, que quedará para la historia Argentina como la “ Zanja de Alsina ” el propio Alsina sostenía:
“ El indio no invade para pelear, ni tampoco por el solo placer de hacer mal, el indio invade para robar y hacer su negocio con lo robado. Bien , pues, salvado el foso, consumada la invasión, qué hará el indio con lo robado, no pensará salir por donde entró, porque debe suponer que el paso está ocupado y la zanja reestablecida. ¿ Se lanzará entonces a buscar una salida con el arreo ¿ ahí es donde lo podemos atrapar y quitar lo robado. “
 Así que en el año 1876 la zanja se comenzó a construir a mano. Tenía, 2 mts. de profundidad, 3 mts. de ancho en la superficie,  y 60 cm. en el fondo y un parapeto exterior de 1mt. de alto x 4,5 mts. de largo  e iba a convertirse en la nueva frontera con el aborigen y su construcción se iba a realizar desde Bahía Blanca, Sierra de La Ventana, Guaminí, Carhué, Trenque Lauquen, Laguna Amarga (Cordoba), Río Quinto, seguía en Sta. Fé y Terminaba en Mendoza, en un principio estuvo pensada para tener un largo de 600 km. Iba a tener fortines con mangrullos en su recorrido con un oficial a cargo y 10 soldados, y los fortines iban a estar comunicados por el recién nacido telégrafo. Pero cuando la zanja tenía un recorrido de 374 km. , el 17 de noviembre de 1877 Adolfo Alsina revista en pesona el campamento de Puán e ingiere alimentos en mal estado, enferma gravemente y muere el 29 de diciembre de ese año.
  Lo reemplaza la última persona que va a incursionar en el desierto a pelear contra los aborígenes, una persona que no quería ni a Alsina,  ni a sus procedimientos. El Gral. Julio Argentino Roca, quien luego fuera 2 veces presidente de la nación (1880-1886) y        (1898-1904). Roca se oponía al plan de Alsina y solía decir que: a su juicio, la zanja mataba las hormigas de una a una al salir del hormiguero y que la única solución contra la amenaza de los indígenas era: exterminarlos, subyugarlos o expulsarlos.
 Para llevar a cabo este plan el 4 de octubre de 1878 fue sancionada la ley 947, que destinaba 1.700.000 $ para el cumplimiento de esta ley que ordenaba llevar la frontera hasta los ríos: Negro, Neuquén y Agrio. Mucho dinero para esta campaña, la aportó la “Sociedad Rural Argentina” cuyos miembros, toda gente de la alta sociedad Argentina, se quedaron luego de terminada la masacre, con las mejores tierras.
 Roca a finales de 1878, comenzó a “limpiar” la zona de aborígenes entre la “ Zanja de Alsina ” y el Río Negro y partió con 3 divisiones: La 1º con 1900 soldados a cargo del coronel Conrado Villegas  quien encuentra dormido entre los pastos al gran Pincén (el terror de los fortines) un soldado le dice a Pincén ¿ Como vos, siendo tan valiente, te dejastes atrapar dormido ¿ a lo que Pincén responde: “A todo hombre le llega su hora”.
Se lo llevan maniatado a Villegas y Pincén le dice: “Acabado Pincén, ahora vos cortar cogote” Villegas ordena desatarlo , le estrecha la mano y le dice: “ Es un honor saludar a un hombre tan valiente como usted” y lo envía a Bs. As.
 En Bs. As. Su captura causa alborozo, felicitan a Villegas por haber capturado al indio más audaz de las pampas y en la “Estación del Parque” que estaba enfrente a lo que es hoy “Plaza Lavalle”, una multitud lo esperaba desilusionada, esperaban ver llegar a una fiera y se encontraron con un hombre, flaco, septuagenario de estatura normal, que ni podía caminar. Al que interrogaron, le sacaron algunas fotos y lo enviaron preso a la isla de “ Martín García” donde murió en una fecha no establecida.
 La 2º a cargo del coronel Nicolas Levalle que con 325 soldados, venció a Manuel Namuncurá en la ciudad de Lihuel Calel cerca de “ Las Salinas “.
Y la 3º al mando del coronel Eduardo Racedo que con 1350 soldados capturó al cacique Ranquel Epumer y obligó a huir hacia Los
Andes al cacique Baigorrita.
 Cada división tenía en sus filas a más de 100 aborigenes  que iban a pelear contra sus hermanos.
 Ls huestes de Roca masacraban sin piedad a los pocos indios que quedaban y seguian presionando hacia el sur logrando la rendición de  Namuncurá con 330 guerreros.
 La última batalla se libró el 18 de octubre de 1884, donde el teniente Insay derrotó a los caciques Tehuelches: Inacayal y Foyel
 quienes junto a sus familias fueron llevados a vivir al “Museo de Ciencias Naturales de La Plata”.
 El último en rendirse fúe el cacique Tehuelche Valentín Sayhueque, el 1º de enero de 1885. Algunos grupos menores continuaron huyendo en Chubut  hasta el año 1888.
 Y aquí termina esta triste historia, que va desde 1810 hasta 1888, que es mucho más larga,  que la mayoría desconoce en profundidad y que yo traté de resumirles en 7 medias páginas, contándoles, lo más oculto, lo desconocido, los tratados de paz, los negociadores, los sanguinarios y todo el daño que nos hicieron los chilenos, los aborígenes: Mapuches, Araucanos y  Boroganos y los civiles, como los 4 hermanos Pincheira y José Miguel Carrera (enemigos de O`Higgins y de San Martín) que pelearon a favor de los Realistas y en contra de la independencia de su país. Y cuando Chile fué libre, vinieron a malonear a la Argentina y llevarse lo robado a su país.
 Si esta larga  historia no los aburrió,  se entendió y les pareció atrapante, su misión esta cumplida. 

 

La “OCAL” y el gol mas festejado del mundo

El 13 de agosto del 2013, nuestro Papa Francisco recibió en el Vaticano a la Selección Argentina de futbol, que iba a jugar junto a la de Italia un partido amistoso en su homenaje. Palabras más o menos, el Papa, entre otras cosas, les dijo: “….. yo los bendigo, pero cuando alguno de ustedes haga el gol que hizo René Pontoni en el viejo gasómetro de Av. La Plata, avisenmen“. El Papa entrelineas les quizo decir que ellos nunca, harían un gol así.
 Vamos a recordar el gol del que hablaba Francisco :  Era la tarde del domingo 20 de octubre de 1946, San Lorenzo jugaba de local y le iba a ganar a  Racing 5 a 0 en su cancha de Av. La Plata al 1700 del barrio de Boedo y el niño Jorge Bergoglio, quien todavía no había cumplido los 10 años, estaba ahí, aferrado al alambrado del legendario Gasómetro. Francico De La Mata tiró un centró al área en busca del “Maestro” René Pontoni, quien recibió en el área de espaldas al arco y encimado por los 2 defensores rivales Yebra y Palma. Pontoni controló con el pecho y sostuvo el balón con su empeine derecho durante un tiempo que pareció eterno, en una suerte de malabarismo, sin dejar caer la pelota. Tras amagar con irse por la derecha y zafarse del otro defensor con una rápida media vuelta, se marchó entre ambos rivales y pateó cruzado de volea para batir a Ricardo, arquero del Racing Club (este fue el 4º de los 5 goles). Según las crónicas de la época, tal fue el asombro general que el público tardó varios segundos en celebrar el gol. El equipo de San Lorenzo que ganó el campeonato de 1946 salió campeón con 90 goles (de los cuales 18 fueron de Pontoni) en 30 partidos.
 Este gol que ya tiene más de 70 años y quedará grabado en la memoria de Bergoglio para toda su vida.
 Cada hincha de futbol tendrá grabados goles de su equipo favórito,  que nunca olvidará. Pero hay goles que están en el recuerdo de todos y que están guardados en las páginas de oro de la larga historia del futbol argentino. Vamos a recordar algunos de ellos:  2 de octubre de 1924, el gol de Cesáreo Onzari a Uruguay, amistoso en cancha de Sportivo Barracas (1º gol olímpico de la historia)
Argentina 2 Uruguay 1 / 14 de mayo de 1953, el gol de Grillo a los ingleses, amistoso en cancha de River, Argentina 3 Inglaterra 1 /  20 de octubre de 1957, el gol de Corbatta a Chile, eliminatorias para Suecia 1958 en cancha de Boca, Argentina 4 Chile 0 / 4 de Noviembre de 1967, el gol de Cardenas al Celtic , Racing Club campeón del mundo, estadio Centenario de Montevideo, Racing 1 Celtic 0 / 31 de agosto de 1969, el gol de Rendo a Perú, eliminatorias para Mexico 1970 en cancha de Boca, Argentina 2 Perú 2 /
 25 de junio de 1978, los 2 goles de Kempes a Holanda, Argentina Campeón del Mundo 1978, en cancha de River, Argentina 3 Holanda 1 / 22 de junio de 1986, el 2º gol de Maradona a Ingaterra, estadio Azteca,  Mundial de Mexico 1986, Argentina 2 Inglaterra 1 / 29 de junio de, 1986 el gol de Burruchaga a Alemania, Argentina Campeón del Mundo 1986, Argentina 3 Alemania 2 / 10 de octubre del 2009, el gol de  Palermo a Perú (bajo una lluvia torrencial), eliminatorias Sudáfrica 2010, cancha de River, Argentina 2 Perú 1.
 Y la lista podría continuar, y ustedes podrian agregar inolvidables goles de sus equipos favoritos. Los hinchas de Boca seguro recordaran el gol de Rubén Suñe, en la única final que jugaron River y Boca el 22 de diciembre de 1976 en cancha de Racing, Boca campeón nacional 1976, Boca 1 River 0. Los hinchas de River  recordaran los 2 goles del “Beto” Alonso a Boca (con la pelota naranja) el 6 de abril de 1986, cancha de Boca , River campeón 1986, Boca 0 River 2 o el gol de chilena de Enzo Francescoli, el 8 de febrero de 1986, amistoso ante Polonia en Mar del Plata, River 5 Polonia 4, los hinchas de Racing recordaran el gol del “Chango” Cardenas al Celtic que ya les mencione y los hinchas de San Lorenzo tal vez recuerden el gol del “Lobo” Fischer” a Estudiantes de La Plata el 7 de diciembre de 1968, Estudiantes 1 San Lorenzo 2, San Lorenzo  campeón invicto del metropolitano 1968.
 Queridos lectores, yo les quiero contar que el gol mas festejado del mundo es argentino y no es ninguno de estos inolvidables goles que yo les acabo de mencionar ni ninguno de los goles que la mayoria de ustedes imagina.
 El gol que figura en el “Libro Guinness de los Records” como “EL Gol Mas Festejado del Mundo” es el gol de palomita que Aldo Pedro Poy, defensor de Rosario Centeral , le convirtió a Newell’s old boy el 19 de diciembre de 1971 por la semifinal del campeonato nacional de ese año, que se jugó en cancha de River, Rosario 1 Newell’s 0, a los 3 días Rosario le ganó la final a San Lorenzo y se consagró Campeón Nacional 1971, gracias a aquel gol de palomita legendario.
 Todos los hinchas de otros equipos, recordaran goles inolvidables,  pero por ahí no saben la fecha ni el año de la conquista, en cambio el gol de Poy va a cumplir 46 años y no hubo un solo año que no se festeje.
 Y los festejos estan a cargo de la “Ocal” que es la “Organización Canalla Anti Leprosa” que fue fundada el 13 de septiembre de 1966.
Los nativos de la ciudad de Rosario son hinchas de futbol de Rosario Central, de Newell’s old boy´s o de algunos equipos menores de la zona, rara vez se encuentran hinchas de clubes que no son de la ciudad.
 La rivalidad entre ambos nació allá, por la década del ’20 del siglo pasado, cuando un grupo de damas rosarinas organizó un partido de futbol en beneficio del leprosario de la ciudad, Newell´s aceptó y Rosario Central rechazó la invitación, desde ahí hasta nuestros días, se tienen un profundo odio visceral irreversible y son: “Leprosos” y “Canallas”.
 El 13 de septiembre de 1966 en el hall central de un sanatorio rosarino un grupo de médicos y de visitadores médicos (hinchas de Rosario Central), descubrieron que era más grande el odio a Newell´s que su amor por Central y fundaron la “O.C.A.L.” (Organización Canalla Anti Lepra). La “OCAL” funciona como una secta y esta presidida por un “Gran Lama” (que no todos conocen), tiene un grupo de asociados ocalistas , un estatuto que la rige, una marcha, 100 filiales por todo el mundo y un profundo odio con todo lo que tenga que ver con el club Newell´s old boy´s. Al principio era una organización odiosa, que enaltecía todo lo que a Newell´s le hacía daño, por ejemplo si había un arquero que le había atajado un penal a Newell´s en un partido, ellos le regalaban una plaqueta y siempre lo recordaban. Hasta que un día, el Gran Lama, decide cambiar la filosofía de la OCAL, y dicta su sabia 1º carta encíclica “Odium Inútiles” donde habla de la inutilidad de tenerle odio a Newell´s: “el  odio y el amor son patrimonio de los grandes, no lo malgastemos en quienes no se hacen acreedores de él”…” aquellos que están al ras del suelo, solo tienen derecho a sentir envidia”… Y termina de explicar mejor sus conceptos, en su 2º carta encíclica: “Destinus Magnum” donde privilegia el destino de grandeza de Rosario Central como único objetivo y a partir de ahí la OCAL cambiará el significado de sus letras y será la “Organización Canalla para América Latina”. Siempre mantendrá su sentimiento antilepra, pero ahora tendrá como mandato luchar por un “Rosario Central Grande” que no puede perder el tiempo preocupándose y peleándose con un pequeño rival lugareño (según sus propios dichos).
 Y llegó el gran día era el 19 de diciembre de 1971 Rosario Central y Newell´s Old Boy´s, iban a jugar el partido más importante de sus vidas y se iban a enfrentar por la semifinal del Campeonato Nacional de ese año en la cancha de River Plate, los días previos al partido la ciudad hervía, Rosario era una caldera.
 Para entender como vivía la ciudad esos días, habría que leer un cuento del genial  Roberto Fontanarrosa que se llama “ 19 de diciembre de 1971” y que yo se los voy a resumir en un par de líneas.
 Los muchachos de Rosario Central estaban organizando el viaje hacia Bs. As. Y empezaron con las cábalas, que cada uno tenía.
 Hasta que uno de ellos dijo algo: “el padre del cabezón Casale un día dijo que de todas las veces que fue a la cancha a ver a Central con Newell’s nunca vió perder a Central” , Entonces había que llevar al viejo Casale a River,  esa era a la cábala. Pero el viejo, tenía graves  problemas cardiacos y el médico, no solo le habría prohibido ir a la cancha ni  escucharlo por radio, sino que también le recomendó alejarse de la ciudad, cualquier tipo de festejo que lo pueda emocionar lo podía llevarlo a la muerte.
 Entonces había que organizar un secuestro y llevar a Casale a la cancha engañado, y así lo hicieron. Los hinchas “Canallas” invadieron  Bs. As. y se fueron para la cancha de River, en un colectivo alquilado, con sus bombos, sus banderas, una inmensa ilusión y con el viejo Casale secuestrado. El partido terminó 1 a 0 a favor de Rosario Central con un gol de palomita que conquistó Aldo Pedro Poy. A a los pocos días Rosario Central jugó la final con San Lorenzo y conquistó su 1º campeonato de su historia, el Campeonato Nacional del año 1971.
 A partir de esa fecha hasta nuestros días, todos los 19 de diciembre ese gol se festeja en una forma muy particular. Y esa es la fecha máxima para la OCAL y Poy fué proclamado procer (título máximo que la Ocal otorga a una persona).
 Cada 19 de diciembre la OCAL elige un lugar, improvisa un arco, le tiran la pelota con la mano y el gran Aldo Pedro Poy se tira en palomita y hace el gol similar a aquel, que hizo en 1971. Pero la cosa no termina ahí, los padres llevan a sus hijos, los abuelos llevan a sus nietos y cientos de personas que rodean el arco, lo gritan, con lagrimas en los ojos y lo abrazan a Poy, como si, Poy estaría haciendo el gol original  en ese momento..
 En el año 1996 (al cumplirse los 25 años del gol) más de 1000 canallas cortaron la av. 9 de julio y enfrente al “Obelisco” lo festejaron. El 19 de diciembre de 1997 se fueron a Cuba y ahí la pelota la tiró el hijo del “Che” Guevara (hincha de Rosario Central). En el año 2002 se fueron a Santiago de Chile, en el 2003 a Miami y en el año 2004 a Barcelona. En el año 2011 al cumplirse los 40 años del gol, la OCAL alquiló una barcaza, le colocó un número 40 y un muñeco cabezudo con la cara de Poy en la proa de la embarcación y en la cubierta el Procer Canalla: Aldo Pedro Poy, saludando a cientos de hinchas que lo aplaudían desde ambas orillas del río Paraná. Un día en en uno de los tantos 19 de diciembre, en un festejo, el talentoso “Negro” Roberto Fontanarrosa, abrazó a Poy y le dijo: “ Aldo, suerte que el gol lo hicistes de palomita, mira si lo hubieras hecho de chilena , con la edad que tenes como lo repetís”.

BROCHERO, el cura gaucho

 En el año 1992, en la preciosa Basílica de San Carlos, que está ubicada en la intersección de las calles Quintino Bocayuva e Hipólito Yrigoyen del barrio  porteño de “Almagro”, la vida me cruzó con un hombre de la iglesia Católica Apostólica Romana, que se llamaba  Francisco “Pancho” Roncallo.  Roncallo era una persona muy interesante, era  un hombre que estaba todos los días en contacto con la muerte, era el Capellán del hospital “Muñiz” de la ciudad de Bs. Aires, y habitualmente estaba bendiciendo a enfermos terminales.
 Roncallo era un tipo muy sincero y me decía lo que otras personas de la iglesia no querían, o no se animaban a decir, un día me dijo que tenía tanto amor para dar que fué una pena no haber tenido hijos. El me enseñó la diferencia entre religión y religiosidad y me contó que siendo chico tenía 2 tías muy malas , que lo llevaban a escuchar misa, y en su infantil inocencia, no podía entender como sus tías asiduas concurrentes a la iglesia, que se sabían la misa en latín de memoria, cuando salían de ahí eran malas. Entonces me dijo que sus tías, indudablemente tenían religión, que es cumplir con una serie de reglas, que se deben seguir, para sentirse cerca de Dios, como concurrir a un templo o a una iglesia y leer el libro cabecera de esa religión.  Pero sus tías no tenían religiosidad, que es ser un buen religioso sin tener la necesidad de  cumplir con ninguna de esta normas.
 Hay un viejo refrán que dice: “Si a la vida no vinistes para hacer el bien, tampoco hagas el mal”. En la vida hay que tener religiosidad y ser bueno, ¡Pero Cuidado!, hay que saber cuando y con quien ser bueno, porque entre el bueno y el tonto hay una fina tela de cebolla o como aclara mi amigo Mauro, hay un himen, y eso la Biblia lo dice, en el evangelio según San Mateo del Nuevo Testamento: “He aquí yo os envío como ovejas en medio de lobos, sed pues, buenos como palomas pero astutos como serpientes”.

 Brochero era religioso como tantos otros, pero tenía religiosidad como pocos, por eso, recibió el cariño de ese pueblo que lo amó profundamente y su recuerdo traspasó el tiempo y el olvido.
 José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de marzo de 1840 en Villa Santa Rosa, departamento de Río 1º, provincia de Cordoba. En el año 1858 ingresa a la Universidad Nacional de Cordoba donde se recibe de Maestro en filosofía y donde entabla una amistad, que duraría el resto de su vida, con Miguel Juárez Celman quien fuera gobernador de la Pcia. de Cordoba, entre 1880 y 1883 y presidente de la nación entre 1886 y 1890.   El 4 de noviembre de 1866 fue ordenado sacerdote. Brochero, abandonaba la iglesia, adonde apenas había entrado para montarse en su mula “Malacara” e irse a tomar mate con los enfermos de lepra o dedicarse al servicio de la humanidad doliente, sus vecinos, solían ver al padre dándole el religioso consuelo a un enfermo moribundo, recogiendo su última palabra y tratando de cubrir la miseria de sus deudos, como lo demostró en el año 1867, cuando se entregó a la asistencia de los enfermos moribundos de la epidemia de colera, que  azotó la provincia de Cordoba y que se llevó más de 4000 vidas.
 En el año 1869 fué designado cura del valle de Traslasierra, donde viajó 3 días a lomo de mula a traves de las sierras para hacerse cargo del curato,. Traslasierra era un lugar inmenso, aislado, indómito y casi desierto, rodeado de sierras de 2000 mts. de altura, con un grado de indigencia lamentable, sin caminos y sin escuelas. Un sitio infectado de delincuentes y prófugos de la justicia. Brochero tenía tan solo 29 años y se instaló en la localidad de Villa del Tránsito, este ha sido uno de los períodos más ejemplares, más peligrosos, más fatigantes y heroicos de su vida.
 Para entender lo diferente que era Brochero a otros tantos hombres de la iglesia y lo importante que fué para ese valle cordobés,
voy a trascribir un articulo de un periodico de su pcia. del año1887.
 “Brochero es un hombre de carne y huesos: dice misa, confiesa, ayuda a bien morir, bautiza, consagra la unión matrimonial, etc. Y sin embargo es una excepción: practica el Evangelio. ¿Falta un carpintero? Es carpintero. ¿Falta un peón? Es un peón. Se arremanga la sotana en donde quiera, toma la pala o la azada y abre un camino público en 15 días, ayudado por sus feligreses. ¿Falta todo? ¡Pues él es todo! y lo hace todo con la sonrisa en los labios y la satisfacción en el alma, para mayor gloria de Dios y beneficio de los hombres, y todo sale bien hecho porque es hecho a conciencia. Y no ha hecho solamente caminos públicos: Ha hecho también una buena Iglesia. Ha hecho, además, un gran colegio... ¡y todo sin subsidio de la provincia, sin erogación por parte de los miembros de la localidad! ¡Lo ha hecho todo con sus propias garras! ¿Milagro? No. La cosa es muy sencilla. Es cuestión de honradez y voluntad. En otros términos: es cuestión de haber tomado el apostolado en serio, como lo ha tomado el cura Brochero”  
Brochero fué el cura de la Villa del Transito ubicada en el Valle de Traslasierra  en la pcia. de Cordoba,
casi toda su vida. Allí organizó a sus pobladores y realizó infinidad de obras, como el acueducto que traía agua al valle desde el río Panaholma,  En
el año 1877 inauguró su famosa “Casa de Ejercicios Espirituales” y  construyó junto a sus fieles el 1º y precario “Camino de las altas cumbres”, que unía el valle con la ciudad de Cordoba. Llevó a la zona el telégrafo y la estafeta postal.
 Austero, duro y sufrido, ahí andaba Brochero, con su mula “Malacara”, y hay una anécdota que lo pinta de cuerpo entero. Dicen que un día, había que ir a auxiliar espiritualmente a un moribundo y él, de tanto andar tenía llagadas las nalgas y no podía montar, entonces se hizo atar al recado, para no aflojar y poder llegar hasta el necesitado, y llegó.
 Solía salir a conversar y a pedir, a los habitantes de la zona, como tambien solía escribirle, para pedirle ayuda, a su amigo y ex compañero de la “Universidad de Cordoba”. El Dr. Miguel Juarez Celmán quien fuera gobernador de la pcia. de Cordoba, entre 1880 y 1883 y Presidente de la nación entre 1886 y 1890. Con quien las cartas siempre terminaban igual. “…haz una gauchada caramba…”, y logró que en el año 1883, el mandatario se llegara hasta el valle , a pesar de las incomodidades del viaje, para ver con sus propios ojos las necesidades de la zona.
 Por sus obras y por sus actividades, Brochero fué amado profundamente.
 El valle, en esa época, era una zona prácticamente inaccesible y era el lugar elegido por los bandidos rurales para esconderse se la justicia, y Brochero, conocía todos sus escondites, pero él no era un alcahuete de las milicias provinciales, él iba a buscar a los delincuentes, los llevaba a su “Casa de Ejercicios Espirituales” y los redimía, como hizo con el famoso bandido “Gaucho Seco” y otros forajidos de la zona, a los que trajo a su casa y los sacó mucho más mansos de lo que habían entrado. O como cuando se fue a buscar al temible Santos Guayama (el hombre que murió 9 veces) , lugarteniente de las montoneras de Felipe Varela y el “Chacho” Angel Vicente Peñaloza. Pero antes de que pueda encontrar a Guayama y ayudarlo, lo encontró el ejercito y lo fusiló.
 El día que murió Guayama dicen que Brochero lloró como si se le hubiera muerto un hermano.
  En el año 1898 , luego de casi 30 años de ser el párroco de las sierras cordobezas y con su salud quebrantada, Brochero fué nombrado titular de la Catedral de Cordoba, pero en el año 1902, renunció. Cuentan que al despedirse de sus colegas de la Catedral, se quitó la museta como si le molestara y les dijo: “Este apero no es para mi lomo” y se fué, para volver a hacerse cargo de su amada parroquia de Villa Transito, en el Valle de Traslasierra  hasta el año 1908.
 En el año 1910 escribió su testamento donde, en un fragmento decía: “que mis albaceas me hagan hacer con algún carpintero de esta Villa, algún cajón sencillo, para que gane algo con su obra, y colocando en él mi cadáver, sea enterrado en el suelo en cualquier punto de la calle principal de entrada del cementerio actual del Valle”
Ya enfermo,  Brochero, entregó el 5 de febrero de 1908 su amado curato de “Villa del Transito” para siempre y se fué a vivir con sus hermanas a “Rio primero” pcia. de Cordoba.
 Pero Brochero era incansable y el 21 de octubre de 1912 se entrevistó con el caudillo radical Hipólito Yrigoyen (quien luego fuera 2 veces presidente de la nación), para interiorizarlo sobre la construcción del tren que quería hacer llegar  al valle.
 Los habitantes del “Villa del Transito”lo fueron a buscar para que se vaya a vivir allá los últimos años de su vida y allá se fué con sus hermanas que lo cuidaban.
 Cuentan, que sus últimas palabras fueron: “Ahora tengo ya los aparejos listos pa’l viaje” y murió, en la casa que hoy, es el museo Brocheriano, era el 26 de enero de 1914, tenía 73 años. Pero ese Dios, al que tanto amó,  pero que nunca habia visto, no le hizo vivir una vejez muy agradable, porque Brochero, vivió los últimos años de su vida ciego, sordo y leproso (producto de haber estado en contacto con los enfermos de ese mal, despreciados por la sociedad). Pero lo peor es que murió solo, ya nadie se le acercaba por su enfermedad y al partir le quemaron todas sus pertenencias para que el mal no se propague. O tal vez Brochero, en su vejez haya alcanzado, esa felicidad espiritual, que este  mundo materialista de hoy, no entenderia nunca.
 Murió con 2 grandes frustraciones, una fué, no haber podido llevar el ferrocarril desde la ciudad de “Cordoba” hasta el” Valle de Traslasierra”, y la otra es no haber podido salvar de la muerte a su amigo Santos Guayama.
 En el año 1916 “Villa del Transito” paso a llamarse “Villa Cura Brochero”, gesto, que si hubiera estado vivo, lo hubiera molestado mucho.
 En el año 1967, el Vaticano comenzó a poner los ojos sobre este increible hombre de la iglesia católica y en ese entonces había muchos testigos vivos que lo habian conocido y que pudieron dar testimonio sobre él.
 Uno puede ser creyente o no, pero en los momentos de desesperación, cuando la vida de un ser querido parece esfumarse, son muchas las personas que confían en un poder superior que los ayude.
 El 28 de septiembre del 2000, el niño Nicolas Flores estuvo al borde de la muerte, con 3 paros cardiorespiratorios y perdida de masa encefálica y osea, producto de un accidente automovilístico, acaecido en la ciudad de “Cordoba”. Los médicos decian que era casi imposible que Nicolas viviera, y si vivía, no iba a poder ver, escuchar, hablar ni caminar y que lo único que podía salvarlo era un milagro.  Su padre le pidió a Brochero que lo ayudara y el milagro se concretó, sin que hubiera una explicación médica al respecto, esos informes llegaron al Vaticano y en el año 2004, bajo el pontificado de Juan Pablo II, Brochero fué declarado “Venerable”.
 El 14 de septiembre del 2013, Brochero fue Beatificado, que es el paso previo a la canonización.
 El 30 de octubre del 2013,  la niña sanjuanina Camila Brusotti, sufrió un infarto masivo en el hemisferio central derecho de su cerebro , producto de una golpiza que le propinaron su madre y su padrastro, la llevaron al hospital inconsiente, casi ni respiraba, le faltaba todo el parietal derecho de su cerebro y adujeron que se había caido del caballo. Una junta de 7 médicos decretó el caso como irreversible, tenía 72 hs. de vida o vida vegetativa.
 Una amiga de sus abuelos, les contó lo que pasó con Nicolas en Cordoba y les llevó a su casa una imagen de Brochero con una oración que todos rezaban diariamente. Inesplicablemente, la niña se recuperó y en diciembre fué dada de alta.
 Estos son los 2 milagros que la iglesia le atribuye a Brochero, después de que un grupo de teologos estudiase minusiosamente los casos,  las pruebas al respecto y su vida durante casi 50 años.
 El 16 de octubre del 2016 en una ceremonia en el Vaticano, junto a nuestro Papa Francisco, estaba de un lado una gran imagen de Brochero y del otro lado, con lagrimas en los ojos Camila y Nicolas abrazados (los chicos de los milagros). Francisco iba a santificar a este “Callejero de la fè” (como el mismo apodò), quien a partir de ese dìa, serà para el mundo por los siglos de los siglos “SAN JOSE GABRIEL DEL ROSARIO BROCHERO”.
 Su vida fuè llevada al cine en el año 1941 en una película dirijida por Lucas Demare y protagonizada por Enrique Muiño que se llamò “El Cura Gaucho”.
 Interesantìsimo tema el de Dios y la religión,  pero que supera ampliamente los lìmites de estas breves notas. Por ahì era como  decía Discepolo en “Canciòn desesperada” “…donde estaba Dios cuando te fuistes…” o como decía Pappo en “Juntos a la par”
“…Le he pedido tanto a Dios que al final, oyò mi voz…” o como decía Don Atahualpa Yupanqui en sus “Coplas del payador perseguido” Tal vez otro habrá rodao / tanto como habrè rodao yo / y le juro, creamelò / que he visto tanta pobreza / que yo pensé con tristeza / por aquí Dios no pasò”.

 Vaya a saber uno, cual es la verdad de todo esto, es solo una cuestión de fè, pero para terminar esta nota sobre la vida tan atrapante del “Cura Brochero” les quiero regalar esta frase para que los acompañe el resto de sus vidas: “ La mayoría de los seres humanos, creen en algún tipo de Dios, pero casi todos actúan como si ese Dios no existiera”   

RAMAYON

Desde fin del siglo XIX hasta principios del siglo XX la ciudad de Bs. As. se estaba transformando de la gran aldea a la metropolis de hoy y en esa sociedad machista, la mujer estaba ubicada en un segundo plano y con ciertas limitaciones.
 La actividad principal de la mujer en ese entonces eran los quehaceres domésticos y criar a sus hijos (si los tenía), rara vez trabajaba, se vestía con polleras o vestidos por debajo de la rodilla, no usaba faldas cortas ni pantalones, no votaba, no fumaba, no ocupaba cargos públicos, no tenía acceso a carreras universitarias (la 1º médica argentina fue Cecilia Grierson en el año 1889, descalificada por sus profesores y compañeros) y menos que menos bailaba tango que era una música del bajo fondo, orillera ,  de origen negro y prohibida.
 El tango, no se bailaba entre hombres como lo muestran algunas fotografías, el tango se practicaba entre hombres, porque las mujeres no lo bailaban. Las únicas mujeres de la época que bailaban tango eran las prostitutas y que les cobraban a los habitué una tarifa por cada tema.
 El hombre solo, de esa época, no tenía fácil acceso al sexo, por eso la ciudad de Bs. As. y sus zonas aledañas, estaban infectadas de prostíbulos, que han trasendido, el tiempo y el olvido y han quedado inmortalizados en versos y canciones, que hoy superan el siglo de vigencia. Y ese hombre que frecuentaba la noche porteña, admiraba a aquellas mujeres que eran diferentes a todas las demás. Mujeres que fumando bailaban tango, con la púa en la liga,  con camisa de seda y los senos tatuados y que eran capaces de hacerle frente al taura más mentado.
 Entre las mujeres más  codiciadas de esa época, había una morocha de aquellas, de andar sinuoso, porte sensual y excelente bailarina de tango, se la conocía como “La China” Joaquina Marán, pupila de “La casa de Mamita“ (Concepción Amaya), local ubicado en Lavalle 2177 plena parroquia de Balvanera.
  Homero Manzi desempolvó en 1944 esta historia de amor y de muerte, que con música del bandoneonista Cristóbal Herreros se convirtió en el tango que lleva por título esta nota. “Ramayón” no es un tango muy conocido, fue poco cantado y menos grabado,
Pero la pluma impecable del gran Homero Manzi, dejó un poema, como solo él podía hacerlo, una letra, digna de ser leída y recordada, a medida que avanza, la narración de esta historia.
Resuenan en baldosas los golpes de tu taco / Desfilan en corridas por patios de arrabal / Se envuelve tu figura con humo de tabaco
/ y  baila en el recuerdo tu bota militar.
“Mamita” tenía chicas seleccionadas pero la preferida era la China Joaquina quien provocaba el afán sexual de los clientes.
Fernando Ramayón era un joven de familia adinerada, que seguía la carrera de abogacía.Tenían tierras en la provincia de Santa Fe, y el muchacho  volvió a Buenos Aires para festejar su cumpleaños número 22, al día siguiente. Después de la reunión familiar se citó con algunos amigos buscando alargar a noche y divertirse en lugares non sanctos. Así recalaron en el local de Balvanera, ahí empezaron las miradas entrecruzadas entre Fernando y Joaquina. De inmediato él la sacó a bailar y coparon la parada, porque ambos bailaban realmente bien y se entendían de maravilla.
 Además de su juventud, Ramayón era alto, de pelo negro, calzaba zapatos de charol y vendía sonrisas. Ella se le entregó en el abrazo y ya desde el primer momento, se notaba una complicidad reinante entre ambos.
Refleja nuevamente tu pelo renegrido / en salas alumbradas con lámparas de gas / Se pliegan tus quebradas y vuelven del olvido/  las notas tan ligeras de Arolas y Bazán
Esta nota esta basada en un historia real de tango, amor y muerte, ocurrida en la ciudad de Bs. As. a fines del siglo XIX y que dió nombre a un tango, poco conocido y poco grabado, que lleva por título “Ramayón” y que tiene letra de Homero Manzi y música del bandoneonista Cristóbal Herreros. Una noche llegó a lo de “Mamita” Fernando Ramayón, un muchacho pintón y adinerado, que sacó a bailar a la joven más codiciada del lugar, “La China” Joaquina Marán, preciosa mujer y excelente bailarina de tango. Pero Joaquina tenía un corazón y ese corazón tenía razones que su mente desconocía y cada tanto la traicionaba y se enamoraba de algún cliente del burdel.
Cuando “La China”, salía del bulín de Concepción Amaya,  solía frecuentar otros lugares de baile, como lo de María la Vasca, en Carlos Calvo y Jujuy, donde solían actuar tríos y cuartetos que tocaban tango.
Después que Joaquina conoce a Ramayón, siempre se iba acompañada por él, a otros lugares de baile o a la casa de la joven, esto provocaba la ira de los habitué del lugar, que sentian que Joaquina era de todos y de nadie. Recordemos algunas estrofas del verso de Homero Manzi
Aplauden tu elegancia las palmas de otro tiempo / las cuerdas empolvadas resuenan otra vez / y en el fugaz milagro de un breve encantamiento / reviven la ceniza de todo lo que fué. Fernando y Joaquina estaban viviendo una pasión incontenible, rodeados de tango y alcohol, pero “La China” tenía muchos amantes que sentian que la poseían, como el actor Pablo Podesta y otros tantos hombres de la noche porteña.
Una noche, se les ocurrió desviar el carruaje hacia “Los cuartos de Adela” local ubicado en la Av. Alvear y Acevedo en el barrio de Palermo. Ahí siguieron tomando y bailando apasionadamente, Fernando y Joaquina, estaban cada vez más entusiasmados en su baile y en su abrazo. En un momento determinado, entra al local un sujeto de avería, conocido en el ambiente como el Ñato Posse, aunque en realidad se llamaba Juan Bautista Passo. Había estado preso por sus andanzas delictivas, pero gracias a sus contactos con un caudillo del Partido Conservador, para quien prestaba servicios, salía rápido de la cárcel.
El hombre había sido un tiempo amante de Joaquina, y cuando la vio bailando estrechamente con el muchacho, se le dispararonlos celos. Ella lo advirtió y temía lo peor, porque lo conocía bien. Intentó rebajar la tensión, deshacer un poco el abrazo cuando lo divisó, pero el tipo estaba volado y sacando un revolver le disparó un balazo mortal a Ramayón, que le entró por la nuca, provocándole la muerte instantánea. Era la noche del 1º de febrero de 1898. Ramayón ya no estás con tu noche / tras el blanco calor del pernó / Ya no pasa trotando tu coche / ya no brilla tu bota charol.
Y no está con su traje de raso / la que entonces por buena y por leal / afirmada en tu inmóvil abrazo / fue también tu pareja final.
El periódico al día siguiente revela: ...la identidad del prófugo homicida: Juan B. Passo (el Ñato Posse). El crimen había tenido lugar en los célebres Cuartos de Adela - Café, Posada y Sitio de Baile, ubicado en Avenida Alvear y Acevedo, de Palermo;. En esa edición, también se agregaba: Se ha pretendido que los celos determinaron la agresión porque una mujer del comercio alegre acompañaba al que murió;.
Un plomo de venganza te busca de repente / Se aflojan los resortes violentos del compás /Se pinta en tu pañuelo la rosa de la muerte / y el tango del destino te marca su final.
La propia Joaquina tendría su propio prostíbulo a principios de 1900. Allí tocaba y cantaba el guitarrista Juan Belarmino. Precisamente, el día del cumpleaños de la madama del sitio, Belarmino le dedicó un tango compuesto para ella, con su nombre:
“Joaquina”. Y en la partitura lo deja claro: ;Dedicado a Joaquina Marán
El tango” Joaquina” había pasado al olvido hasta que Juan D´Arienzo, en su búsqueda constante de temas de la Guardia vieja, lo rescató y grabó con su orquesta en 1935. Posteriormente volvería a hacerlo en 1943 y 1953. La historia de Ramayón se ha ido reconstruyendo durante un tiempo en libros, relatos y periódicos. El tango “Ramayón” lo cantaba Alberto Morán con la orquesta de Cristobal Herreros pero no lo grabaron.
 Libertad Lamarque lo estrenó en la radio y tampoco lo llevó al disco.
Finalmente Nelly Omar, con su conjunto de guitarras lo grabó el 12 de noviembre de 1997.Creo que como epílogo, vale la pena escuchar Joaquina, por la orquesta de Juan D´Arienzo, especialmente en su segunda versión del 23 de noviembre de 1943 cuando el piano lo tocaba el legendario Fulvio Salamanca, y la grabación de Ramayón por Nelly Omar.

Historias perdidas de un Bs. As. que se fué.